18 ago 2014

Si…ya es oficial! Y Tánger…

Vuelvo al blog. Lo sé, mis últimas entradas han sido muy espaciadas y siempre lamentándome por la tardanza, pero ahora ya es oficial que vuelvo al blog. A este blog que me ha dado tantísimas alegrías!

Como ya os dije en mi entrada anterior, hoy quiero empezar contando una de nuestras últimas escapadas: a Tánger. Yo ya había estado en Marruecos otras veces (Marrakech, el Atlas, Casablanca, Fez…) y aunque de algunos sitios guardaba muy buen recuerdo, de otros…la verdad es que no. En mi último viaje a Fez, la ciudad me gustó, pero a pesar de tomar todo tipo de precauciones, volví una descomposición que me duró 15 días! Y eso….no se me olvida!!!

Así que cuando Paco me dijo que tenía billetes para Tánger, me dio un poco de respeto. Bueno, pues mis temores estaban totalmente injustificados! Tánger está a una hora y diez minutos de vuelo de Madrid, y es llegar allí y tener una absoluta sensación de desconexión (como la que tengo cuando viajo a Estados Unidos o a Asia, pero con una hora de vuelo!).


Y es que realmente es otro continente, pero viendo España a “tiro de piedra”, con playa, comida estupenda, clima fantástico, tranquilidad y sobre todo, una cultura que conserva todas sus tradiciones. Esta es una señal de STOP de las que vemos por todas partes...


De hecho el Domingo que nos volvíamos a España empezaba el Ramadán, y nos resultó muy curioso ver cómo la gente se preparaba para iniciar este período tan importante para ellos. En resumen, un placer de viaje! 

Como siempre, hice visita al mercado. Los frutos secos, las especias y los encurtidos le dan un aspecto a los mercados muy colorido y con un olor impresionante. A mí, que me encantan los encurtidos….me llamó mucho la atención  los puestos de aceitunas aliñadas.


Y aprovecho que me siento al ordenador para compartir con vosotros unas galletas que le hice a Laura para su Primera Comunión. Laura es un amor de niña, y me hizo muchísima ilusión hacerle estas galletitas, que creo disfrutó un montón! Como siempre, inspirada en las de mi amiga Julia: es mi ídolo.




Para terminar….una petición: espero que tengáis un poquito de paciencia conmigo y la calidad de mis fotos…Para los que me seguís, estáis de enhorabuena, porque por fin estoy haciendo (y muy disciplinada!) el curso de Photoshop que hacía tiempo que quería hacer. Es el de Julia de Postreadicción. Estoy totalmente enganchada: viene explicado genial y como hay que ir practicando, cada día aprendo más y más!!! Estoy deseando ponerlo en práctica.

Un beso enorme y os dejo por ahora, pero esta vez sí…volveré pronto!

Natalia 

6 jul 2014

“La Rana Viajera”

En mi último viaje a Nueva York el pasado mes de Mayo, pasé casi media mañana encerrada en la tienda “NY Cake Supplies” comprando enredos…y entre las cosas que me compré, una de ellas fue un cortador de ranita que me gustó.

Y a la vuelta, lo tuve que estrenar!! Sabéis que me encanta viajar (ya os contaré nuestro último viaje, el fin de semana pasado a Tánger. Me encantó!! Pero eso, y las fotos…en la próxima entrada!). Bueno, pues volviendo al tema de hoy, mi familia me repite continuamente que parezco “la rana viajera”.


 Así que no se me ocurre mejor un título mejor para esta entrada y para mis galletas. La verdad es que no solo me gusta viajar….también me encantan los mapas del mundo. Tengo por todas partes: en alfombrilla en mi mesa de trabajo, en formato “póster”, en mi despacho en la oficina (bueno, ese en concreto me tiene la guerra declarada y se cae continuamente…), bolas del mundo con y sin iluminación….

Aquí tenéis a mis ranitas viajeras, que acabaron en la tripa de Álvaro y Rodrigo, unos de mis mayores fans de galletas!


Os dejo por hoy: que paséis un estupendo final de Domingo. Muchos besos y hasta pronto!


Natalia 

8 jun 2014

Bizcocho de Zanahoria

El día que tenga tiempo para sentarme delante del ordenador y publicar todo lo que estoy haciendo….os vais a aburrir de mi! Y es que no he dejado de cocinar, pero no tengo tiempo de publicarlo. De todas formas, yo no me olvido de todos mis seguidores y espero estar pronto de vuelta de forma regular. Lo bueno es que no es por nada malo, ni porque me haya cansado de cocinar (eso nunca!), sino que tengo muchas cosas en marcha.

Pero bueno, aprovecho la tarde de Domingo para compartir con vosotros un bizcocho de zanahoria nuevo que he hecho mucho recientemente. La receta la saqué de este libro de pastelería que compré un nuestro último viaje de placer a Lisboa: O Grande Livro de Pastelaria. 


Es sencillísima y queda un bizcocho increíblemente jugoso y que se mantiene durante días. De todas formas, también he probado a congelarlo y sigue estando riquísimo una vez descongelado. El libro trae millones de recetas muy apetecibles, así que os iré trayendo las más interesantes. La verdad es que Lisboa está impresionante: llena de cafés, bakeries, panaderías y librerías dignas de visitarse! Ya os haré una guía detallada.



Ingredientes:
175 ml de aceite de oliva suave
175 gr de azúcar mascabado
3 huevos batidos
175 gr de zanahorias ralladas
85 gr de pasas sultanas
55 gr de trocitos de nueces
Cáscara de naranja rallada
175 gr de harina con levadura
1 cucharadita de té de bicarbonato sódico
1 cucharadita de té de canela en polvo
½ cucharadita de té de nuez moscada

Se mezcla el aceite, el azúcar y los huevos. Después se añade la zanahoria, las pasas, las nueces y la cáscara de naranja rallada.

Se tamiza la mezcla de harina, bicarbonato sódico, canela, nuez moscada y se añade a la mezcla anterior. Se hornea en horno pre-calentado durante unos 45 minutos a 180º (hasta que esté bien firme).

Se puede servir con una crema de queso fresco, pero para mi así, tan sencillo como recién salido del horno (y con un poquito de azúcar glas), está impresionante.




Un beso muy fuerte!!

Natalia 

14 abr 2014

Galletas de Lavanda

Para los dos lectores que me deben quedar….hola…he vuelto (lo digo en bajito de la vergüenza que me da). Y que conste que entiendo a los que os hayáis ido: no puede ser que esté más de un mes sin publicar!

Y no es porque no haya hecho cosas durante este tiempo, sino porque tengo mil cosas en la cabeza (y en casa, en el trabajo, con mis amigas, en mis clases…) y no tengo tiempo de publicar. Durante este tiempo he hecho muchas galletas, palmeras, bollos, tartas, panes… Así que a ver si saco tiempo de ir enseñando todo lo que tengo por ahí!

Hoy os traigo unas galletas súper sencillas. Fue el cumpleaños de mi amiga Pepa G., y a ella (como a mí) le encanta la lavanda. Compré unas cosas en L’Occitane de lavanda y le hice estas galletitas para completar el regalo.


A ella le encantaron, y la verdad es que no pueden ser más fáciles! Las copié de Caramel Cookie. Es un blog fantástico! No dejéis de pasaros por allí.



Espero que poco a poco vayáis volviendo por aquí: yo prometo trabajarme “vuestra vuelta” volviendo a contar muchas cosas interesantes….

Un beso muy fuerte!


Natalia 

24 feb 2014

Montaje con Galletas de Dinosaurios

Hola!!! Publico esto después de un fin de semana genial en Londres. Hemos tenido muy buena suerte con el tiempo, así que hemos paseado muchísimo. 

Ha sido un fin de semana “bakeriano” total: me explico. Tenía mucha ilusión con patearme la ciudad y visitar el mayor número de bakeries que pudiera. Es increíble la cantidad de estas “cafeterías” (o saloncitos dulces) que hay por Londres: me encantan! He disfrutado viéndolas todas (incluidas Primrose Bakery y Peggy Porschen, por supuesto). Todavía salivo acordándome del red velvet cupcake de Peggy Porschen y ya estoy deseando volver para probar los que me dejé (banoffee, salted caramel, fresa…). Maldito verano que se va acercando: ya tengo en la cabeza la dichosa operación bikini y la obsesión por las calorías!

Pero no os voy a aburrir con mis agobios: al revés! Hoy os traigo un montaje de galletas que hice hace algunos días con galletas de dinosaurios. Hice dos muy parecidos: uno para los hijos de mi amigo Jose y otro para mis sobrinos.


Me encantan los montajes: sean en un jarrón, en una pecera o en una plato como éste!

Las galletas las hice de vainilla, y las decoré con la misma receta de glasa de siempre y utilizando mi súper deshidratador de galletas (qué invento!!).


Me gustó mucho el resultado, y sobre todo, creo que a los destinatarios también. Las desmontaron inmediatamente y se las comieron. Y me parece genial: para eso son!

Os dejo por hoy, pero vuelvo pronto… Un beso GIGANTESCO!


Natalia