8 nov 2011

Galletas decoradas de Halloween (parte II)

Lo prometido es deuda…y aquí llega la segunda parte de las galletas decoradas para Halloween.

Menuda trabajera!!! Pero como siempre, suavizada con la enorme ayuda de mis sobrinas Rocío y Alicia; son para comérselas!!! Rocío me ayudó muchísimo cerrando las bolsitas mientras Alicia iba por toda la cocina saltando (como dice ella, “porque está feliz!”).

Hicimos tres tipos de galletas, en principio para que cada una de las tres hermanas que vivimos en la misma urbanización tuviera su modelo. Mi gran sorpresa fue cuando me encontré que todos mis sobrinos y sobrinas habían quedado esa tarde y decidieron no pasar por las casas, así que mis hermanas (que son madres!!) vieron la oportunidad para irse de compras y no estuvieron en casa para repartir galletas. De pronto me encontré con una cesta enorme de galletas de diferentes tipos para repartir!! En vista de que mis sobrinas se iban, les di a cada una varias galletas para que se llevaran a casa de sus amigas y yo me quedé con unas 50 galletas para repartir… que volaron!

A la mayoría de los niños les gustó mucho la idea; tengo que reconocer que sólo hubo una niña pequeña que me torció la cara cuando le di la galleta empaquetada y todo en lugar de la “gominola del Carrefour”! Buf….qué mal me sentó! Con la trabajera que llevan las galletas y lo fácil que es dar una gominola comprada!!! Pero bueno, fue “una de 50” (y no es publicidad de la tienda de complementos…)



Como ya he dicho, hice tres modelos: el de la araña que ya habéis visto en el post anterior de galletas de Halloween, uno con una calavera y otro con murciélagos. Además hice unos ojos pequeñitos que metí en las bolsas de la calavera y de los murciélagos (como las arañas ya llevaban adorno adicional, mi sobrina Rocío decidió que había que compensar a los otros dos modelos).

Cuando empecé a decorar galletas, utilizaba siempre la receta de glasa de “El Rincón de Bea” con claras de huevo y azúcar glas. La receta es muy sencilla y resulta buena. Pero con mi psicosis por los huevos estropeados, siempre tenía que estar pendiente de comprar claras de huevo liofilizadas que sólo encuentro en Mercadona y la verdad, no me pilla muy cerca.

Luego leí en “Postreadiccion” que Julia utilizaba la receta de Sweetsugarbelle (me vuelve loca este blog: cada vez que veo las cosas que hace siento que no soy nadie!!). Julia tiene razón: el acabado queda más brillante y los colores no se mezclan entre sí tan fácilmente, así que puedes decorar diferentes partes de la galleta sin tener que esperar a que se seque completamente.

La idea para hacer las galletas de araña la saqué de un tutorial de Sweetopia, otro blog imprescindible que me encanta. Podéis ver un ejemplo de cómo hacer este tipo de decoración paso a paso aquí. Los modelos de calavera y murciélagos los hice para probar unos cookie stencils (una especie de plantillas) que me compré hace tiempo en Karen’s Cookies.

Si…lo reconozco: mi primer uso de las plantillas no ha quedado muy fino….pero bueno, no por eso voy a dejar de compartir el resultado! Prometo seguir intentándolo y mejorar. Tengo plantillas para aburrir: de Otoño, de Navidad, de Halloween…más vale que les encuentre uso pronto!

Para la glasa utilizo los siguientes ingredientes:
24 gr de polvo de merengue (marca Wilton, CK, etc…)
900 gr. de azúcar glas tamizado
160 ml de agua
2 cucharadas de jarabe de maíz (yo uso el de la marca “Karo”)
Colorantes

Con estas cantidades os tiene que dar para decorar unas 40-45 galletas de un tamaño considerable (como el de la foto) y con toda la galleta cubierta de decoración.

Cada vez que escribo un post se me vienen ideas a la cabeza sobre los siguientes: quiero hacer uno para explicar dónde compro la mayoría de las cosas que utilizo (parece una tontería, pero para esta afición de la repostería se necesitan un montón de cosas!). Así que ese post queda pendiente para la próxima.

Hasta muy-muy pronto!

Natalia     

1 nov 2011

La Cantina de "El Puerto de Navacerrada"


“500 Galletas y Más”…. Pues hoy toca “y Más”.

Hoy ha sido 1 de Noviembre (día festivo) y estaba agotada de hacer galletas. Tengo pendiente colgar las que hice para dar en Halloween (a los niños que pasaban por casa con lo de “truco o trato”), pero es que hoy he hecho un plan diferente que me ha encantado! Y se cuela éste a la segunda parte de las galletas decoradas….




“La Cantina” de la estación de tren de El Puerto de Navacerrada abrió otra vez este verano después de estar cerrada casi tres años. Este verano hemos ido varias veces en busca del fresquito: a tomarnos una coca-cola, un aperitivo o a merendar! Pero esta mañana, nos hemos levantado y después de plantearnos diferentes planes, hemos decidido subir al Puerto a comer en La Cantina.



Qué bien lo hemos pasado! No hacía mucho frío, pero en todo caso la chimenea hacía que el restaurante estuviera súper agradable.
He subido con mis hermanas y sus familias y nos lo hemos pasado estupendamente. Y encima hemos comido de escándalo (creo que esta noche me toca cenar cereales…). Los niños se lo han pasado estupendo, los pinos, helechos y el monte subiendo al Puerto estaban preciosos con todos los tonos de Otoño…bueno, he vuelto encantada! Un plan diferente, muy cerca de Madrid y con la estupenda suerte de que a pesar de que era vuelta de puente….no hemos cogido atasco! La próxima vez quiero subir en el tren desde Cercedilla: tiene que ser precioso.


Pero sobre todo, hoy ha sido un día de descanso de galletitas y dulces después de una semana intensa. Mañana tengo curso de cupcakes en “La Tienda Americana” después del trabajo y vuelvo a la carga. Ya os contaré qué tal.





El próximo post…la segunda parte de las galletas decoradas, lo prometo!

Natalia 
    

29 oct 2011

Galletas Decoradas de Halloween (parte I)

Ya llega Halloween! En los últimos 10-15 años, parece haberse implantado fuerte en España, y si bien nunca he ido a fiestas de Halloween ni cosas por el estilo, sí que me gusta participar en otra tradición que lleva asociada esta fecha: “¿truco o trato?” (¿os suena????). Vivo en una urbanización con muchos niños pequeños (entre ellos 6 de mis sobrinos), y la tarde-noche del 31 de Octubre se pasean por las casas pidiendo chuches. Este año he decidido hacer galletas (haré tres modelos distintos para que cada una de mis hermanas (y yo) tengamos diferentes galletas para entregar. Espero que a los niños les guste!

Pero eso será este fin de semana (acabo de hacer un montón de masa de galletas para hornear y decorar mañana y pasado mañana). Ya os contaré.

Mientras tanto, mis sobrinos me pidieron que les hiciera algunas galletas para llevarse al colegio y repartir entre sus amigos. Me encantan mis sobrinos, lo paso genial con ellos, pero a la hora de hacerles galletas…me arrepiento de tener tantos!

Esta semana he pasado dos noches horneando y decorando galletas como una loca para ellos: pero luego me hace mucha ilusión cuando vuelven a casa emocionados porque “a sus amigos les han encantado”!

Creo que ya he contado que mi afición por las galletas decoradas empezó cuando decidí hacer algunas para mi sobrina Alicia (para su Primera Comunión). Para ello, estuve ensayando y probando diferentes recetas de las muchas que hay en Internet. Y la que más me ha gustado es la que uso ahora, porque las galletas salen bastantes consistentes (no se desmoronan con facilidad), tienen un sabor riquísimo y se mantienen en una lata cerrada durante bastantes semanas. La receta es muy sencilla (la copié de postreadiccion)...y es que estoy enganchada a su blog!

Ingredientes:
250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
175 gr. de azúcar glas
1 huevo entero (tamaño XL) y la yema de otro (a temperatura ambiente)
Esencia de vainilla (hay gente que le echa también esencia de almendra y/o de mantequilla, de las que ven den comerciales)
550 gr. de harina
4 cucharadas de leche

Para las galletas uso mi súper máquina (la que mencioné en mi anterior post). Utilizo las palas planas. En el cuenco de la amasadora pongo la mantequilla a temperatura ambiente y bato un minuto a velocidad baja. Después añado el azúcar glas (tamizada) poco a poco y sin parar de batir.  Pongo la velocidad baja (a velocidad 1 o 2).

Cuando la mantequilla pasa a ser más blanquecina y tiene un poco aspecto espumoso, le echo la esencia de vainilla y el huevo + yema muy poco a poco, y sigo batiendo hasta que el huevo se incorpore bien.

Por último, añado la harina (tamizada previamente) poco a poco mientras la máquina sigue batiendo. A medida que se va añadiendo la harina, la masa se va haciendo más compacta. Al añadir la última parte de harina, voy echando 3 ó 4 cucharadas de leche para que la masa ligue bien y no quede muy granulosa.

Después divido la bola de masa en 4 partes y coloco cada parte de masa entre dos papeles engrasados de cocinar (Mercadona los vende ya cortados en pliegos, súper cómodo!) y con un rodillo, hago planchas planas de masa. Saco 4 planchas de masa de un grosor medio de 2 cm. que meto en la nevera a enfriar. Cada plancha la mantengo entre dos pliegos de papel de cocinar.

Podéis dejarla en la nevera varias horas (yo suelo dejarlas una noche entera). Al día siguiente, corto la masa con los cortadores que quiera para darle forma las galletas y las voy poniendo en la bandeja del horno. Ya os conté que tengo unas bandejas de Ikea que uso “a pelo” (podéis ver una foto de las bandejas aquí). Bueno, pues pongo las galletas en estas bandejas y meto las bandejas en la nevera unos 15 minutos más, para que conserven al máximo la forma.

Por último, horneo las galletas a 170º con el horno por arriba y por abajo pero sin ventilador.

Cuando las galletas están doraditas las saco y las paso a enfriar a una rejilla. Al principio no las enfriaba en rejilla, pero he descubierto que es mejor, porque sino, si las dejo encima de la encimera sin más, con el calor se humedecen por debajo, y si las dejo en la misma bandeja en que las he horneado, con el calor de la bandeja se siguen haciendo un poco y se ponen más tostadas, y a mi no me gustan muy tostadas.

 

Y estas son las fotos de las galletas terminadas! Estas son las que se han llevado mis sobrinos al colegio estos días y han gustado muchísimo. Dentro de unos días, cuando decore las que he horneado hoy (para dar en Halloween), os cuento cómo hago la glasa y cómo las decoro...

 

  
Espero que os gusten. Hasta muy pronto!
Natalia     

23 oct 2011

Merengues de Sabores

Ayer hice merengues. A mi abuelo le encantaban los merengues, y los compraba siempre, y a mi padre también le gustan mucho, así que como tenía unas claras que me habían sobrado de otra receta que hice esta semana (y que ya os contaré), me animé a hacer los merengues.

Hay diferentes tipos de merengue (el suizo, el francés y el italiano). El francés es el merengue básico, y yo esta vez quería hacerlo un poco más elaborado, así que me animé por el italiano (que se hace con almíbar).

No he hablado de mi “capricho repostero”. A principios del 2011 me propuse hacer galletas decoradas. Mi sobrina hacía la Primera Comunión en Mayo y quería aprender a hacerlas y a decorarlas con suficiente tiempo, para asegurarme de que quedaran bien bonitas!! Estoy enamorada de la Kitchen Aid (¿habéis visto que bonita es???), pero su peso (casi 12 kilos) me echó un poco para atrás… Hice un estudio exhaustivo de máquinas amasadoras y al final me decidí por una Kenwood (que pesa poco más de 3 kilos) que me está dando un resultado estupendo y con la que estoy muy contenta.

Eso si...mi capricho de la Kitchen Aid sigue en pie, sobre todo una de color bien brillante y llamativo!!

Desde que me lo compré, lo he usado muchísimo, pero los merengues han sido sin duda la prueba de fuego de mi robot!. A lo largo de mi vida he levantado muchas veces las claras a punto de nieve a mano, y creo que por eso valoro ahora tanto cuando una máquina las levanta sola y se quedan tan compactas! Y sin dolor de brazo ni de manos!

He hecho los merengues de dos sabores diferentes: de fresa y de vainilla y los de fresa los he coloreado de rosa…han quedado preciosos y muy ricos, y con ellos le he dado una salida estupenda a las claras que tenía de sobra. Así que os cuento cómo los he preparado.

Ingredientes:
* 4 claras de huevo
* 250 gr. de azúcar
* Medio vaso de agua
* 2 cucharadas de azúcar glas

* Colorantes alimentarios
* Esencias (vainilla, fresa…etc)

Para hacer el almíbar, he puesto un cazo con medio vaso de agua al fuego y con los 250 gr de azúcar. No hay que remover, solo dejarlo al fuego.

Mientras, he puesto las claras en mi súper robot a velocidad 4 con las varillas. Qué gusto!!! A los pocos minutos ya habían crecido muchísimo!! Y sin tener que trabajar…





Cuando estaban más o menos en el punto que sale en la foto, he añadido poco a poco 2 cucharadas de azúcar glas sin dejar de remover.



¿Y cómo saber si el almíbar ya está en su punto? En el fuego teníamos el cazo con el agua y el azúcar, que habrá empezado a hervir. Al principio las burbujas son más blanquecinas, pero poco a poco se van poniendo marrones y la mezcla más densa, con un aspecto similar al de la foto.


Una vez esté hecho el almíbar, se añade a las claras a punto de nieve poco a poco (con  un chorrito constante) mientras se siguen batiendo a velocidad baja. Cuando ya se ha añadido todo el almíbar, dejamos batiendo otros tres-cuatro minutos para que se enfríe un poco la mezcla y se compacte aún más el merengue. Yo lo he dividido en dos partes: a la mitad le he añadido esencia de vainilla y a la otra mitad, un poco de colorante rosa y de esencia de fresa.


Luego he rellenado unos moldes metálicos y los he metido al horno unos diez minutos, y eso les ha dado un color dorado final muy bonito!







Se los he llevado a mis padres y yo creo que han gustado mucho. Y a los niños también! No resultan nada difíciles de hacer y se pueden utilizar esencias de diferentes sabores…

Empieza semana nueva…Esta semana quiero hornear galletas para decorarlas de Halloween y dárselas a los vecinos la noche Halloween (bueno, a los niños de los vecinos, porque por donde yo vivo se ha puesto de moda lo de “truco o trato” para pedir chuches la noche de Halloween!!!!)

Y por supuesto…os enseñaré las galletas una vez terminadas y decoradas.

Os deseo un buen principio de semana, y espero que os hayan entrado ganas de hacer estos merengues tan facilitos… Ya me contaréis si os animáis a hacerlos.

Besos y hasta la próxima!

Natalia

20 oct 2011

Tarta de Queso

Qué ganas tenía de volver a publicar!!! Esto del blog me está enganchando, je, je…

Esta semana he vuelto a estar de viaje (esta vez en Dinamarca), y acabo de volver….pero antes de irme hice otra de mis recetas clásicas. Pero claro…sólo me dio tiempo a cocinar, hacer las fotos y nada más. Hasta hoy no he podido ponerme a escribir.

Tengo una fijación-obsesión con la tarta de queso. Cada vez que voy a un restaurante y veo que tienen tarta de queso, la pido. Y en Madrid, tengo mi propio “ranking” de las que más me gustan; pero es que cada vez que viajo al extranjero y veo en la carta que tienen tarta de queso, no importa si he comido mucho o no…la tengo que pedir, así que ya empiezo a tener mi propio ranking de tartas de queso alrededor del mundo.

Es verdad…tengo que reconocer que fuera de España, Estados Unidos se lleva la palma en buenas tartas de queso, pero es un dulce que según donde lo pruebes (ya sea en países o en restaurantes distintos), está diferente! Y curiosamente mi favorita…sigue estando en un restaurante de Madrid. No sé si fueron las circunstancias en las que la probé por primera vez o que realmente es así de impresionante, pero sueño con ella!! Para mi sigue siendo la de referencia y la número “1” de mi lista de tartas de queso.

Y claro, he trasladado esta obsesión a mi receta de tarta de queso casera. Hace un tiempo que di con una receta que me gusta bastante: no la quería muy dulce, ni complicada, ni pesada, ni... ni... ni… y creo que la que hago ahora cumple bastante de éstas cosas (lo único que no cumple es lo de “ni que engordara”, pero nada es perfecto!)

Bueno, ya no me enrollo más….Os cuento lo fácil que es esta receta, y os animo a hacerla, porque quedaréis estupendamente con vuestros comensales.

Los ingredientes son los siguientes:

* 3 huevos (claras y yemas por separado. Las claras a punto de nieve)
* ½ tarrina (125 gr) de queso para untar (Philadelphia o similar).
* 125 gr de queso de Burgos
* 1 lata de leche condensada pequeña (250 gr)

* Medida de la lata de leche condensada en leche normal

Para la base:
* 22 galletas María
* Canela
* 1 cucharadita de mantequilla

Lo primero que hago es la base: se trituran las galletas y se mezclan las migas de galleta con canela en polvo y con una cucharadita de mantequilla blanda (quedará una consistencia suelta). Para esta tarta yo utilizo un molde de cristal redondo transparente. Pongo las galletas trituradas mezcladas con la mantequilla y la canela en la base del molde y extiendo la masa con las manos hasta cubrir la base completamente. La mantequilla me ayuda a crear una capa compacta con las migas de galleta. Cuando quiero facilitar un poco el trabajo….compro galletas de las que venden ya con canela (Ricanela, u otras) y simplemente las trituro y añado la mantequilla. Nos tiene que quedar la base del molde con una capa semi-compacta de masa de galletas de menos de un centímetro, pero eso también va en gustos: si os gusta que tenga más base, podéis hacerla más gruesa.

Para hacer la mezcla de la tarta en si….no puede ser más fácil! Simplemente mezclo todos los ingredientes (excepto las claras de los huevos) con la batidora. Una vez mezclados, añado las claras a punto de nieve con movimientos envolventes y luego vierto la mezcla sobre la base de galletas. Para evitar que al echar la masa líquida en las galletas se me mezcle el líquido con las galletas, añado el líquido muy despacito y con ayuda de un cazo o una jarra que me facilite el proceso.

Luego horneo la tarta (horno a 160º - 180º por arriba y abajo y sin ventilador).

Cuando veo que la tarta está cuajada (utilizo el mismo truquito que para los bizcochos, introduzco una aguja de punto, la punta de un cuchillo…etc en la masa y si sale limpio es que la tarta está hecha) saco la tarta del horno y la dejo enfriar a temperatura ambiente. La capa de arriba os habrá quedado con un color dorado muy apetecible.

A mi me encanta la tarta de queso fría, pero hay gente que la prefiere templada. Así que esto…también lo dejo a vuestra elección. Yo suelo meterla en la nevera una vez se ha enfriado y la dejo allí unas dos o tres horas, incluso de un día de para otro, y con ello la tarta se compacta más.

Y para servirla, lo mismo: a veces la pongo sin nada adicional, otras veces la cubro antes de presentarla con mermelada rebajada de frambuesa, fresa, mora o la que más os guste y otras veces pongo un cuenquito con la mermelada para que cada uno se sirva si quiere.


 

Y no tiene más truco! De verdad, animaos a hacerla y contadme qué tal os queda.



Si tenéis cualquier duda o pregunta, o simplemente queréis compartir vuestras impresiones, acordaos de dejarme un comentario.

Un abrazo enorme y hasta la próxima!

Natalia