21 jun. 2013

Baicolis

Como os prometí, cuando colgué la entrada anterior ya tenía en mente mi siguiente post, que es el que traigo hoy. Esta entrada tiene dos cosas buenas: receta nueva y diferente y descubrimiento de una tienda chulísima en Sevilla. Vamos a ello!

Los “Baicoli” son un dulce típicamente Veneciano. Son como una galleta fina y seca. Tienen la peculiaridad de que aguantan muchísimo tiempo si se conservan en una lata, y como son bastante secos, están muy ricos si se mojan en un café (si es un capuccino ya ni os cuento!) o en “zabaglione”, otro postre típico italiano que es una crema hecha con yema de huevo, vino dulce y azúcar.

La primera vez que mis padres fueron a Venecia, nos trajeron baicoli de regalo. Y desde entonces empezó mi relación de amor con ellos. Cada vez que he ido, los he comprado (para nosotros y para regalar). Y mi mejor amiga, Paty, los probó de pequeña en casa y les ha cogido el mismo cariño: ella también se los compra cada vez que tiene oportunidad! Y claro, en nuestro último viaje, no podíamos fallar. Así que nos liamos la manta a la cabeza y compramos tres latas! (para mis padres, para Paty y para nosotros). No sé si os lo he confesado alguna vez, pero a mi me encantan las cajas y las bolsitas. Y la caja de los baicoli (que es muy típica), me chifla! Tengo varias en casa, y siempre les encuentro utilidad! Son éstas:


La gracia de la lata es que lleva siendo la misma desde hace más de 30 años, que es cuando mis padres los compraron por primera vez.

Y nada más volver, me puse manos a la obra para intentar localizar una receta de baicoli en la red. Y la encontré en el blog Manzanas Rojas. Y el pasado fin de semana me puse manos a la obra. Qué divertido! Aquí está el resultado:


Salen un montonazo (aun a pesar de los muchos que nos comimos Paco y yo mientras los hacíamos…), pero como ya os he dicho, se conservan muy bien en una lata.

Ingredientes:
300 gr de harina de trigo
125 ml de leche
15 gr de levadura fresca
40 gr de mantequilla
50 gr de azúcar
1 clara de huevo
1 pizca de sal

Se templa la mitad de la leche y se deshace la levadura en la leche. Luego se añade la mitad de la harina y se mezcla bien. Se añade la sal y un poco más de leche si hiciera falta. Se hace una bola con la masa y se deja reposar una hora en un recipiente tapado con un paño de cocina.

Pasada la hora, se añade el resto de la harina, el azúcar, la mantequilla y la clara de huevo a punto de nieve. Se amasa durante 10-15 minutos más añadiendo la leche restante poco a poco. Se forman 4 barritas con los extremos redondeados y se dejan reposar otra media hora en la bandeja donde las vayamos a hornear.

Las barritas subirán de tamaño, que es lo que buscamos. Pasada media hora, se hornea a 170º-180º hasta que estén hechas (unos 15 minutos).

El toque final consiste en lo siguiente: cuando las barritas estén frías, se cortan rebanadas muy finas y se ponen en la bandeja del horno. Se hornean a 160º durante un máximo de 5 minutos por cada lado y se sacan. Se dejan enfriar sobre una rejilla. Y ya están listos para servir.


No sé qué pensaréis, pero yo estoy totalmente enganchada! Para mí son un vicio: me como uno y ya no puedo parar de comerlos… Y como veis, lo de mojarlos en un capuccino lo cumplo a rajatabla!


Lo siguiente que os tengo que contar es que he descubierto una tienda estupenda de cosas de cocina en Sevilla: La Guinda Florinda. Hasta ahora me costaba trabajo encontrar algunas cosas de repostería en Sevilla. Pero esto ha dejado de ser un problema. Tienen de todo: moldes, cápsulas, libros de repostería creativa, ingredientes….vamos, el paraíso! Y que conste que no me llevo comisión!! Pero es que estuve el Sábado y me quedé maravillada. Creo que fue la primera de muchas futuras visitas!

Vale….ya os dejo en paz! Que tengáis un estupendo fin de semana, y que volváis pronto por aquí en busca de nuevas historias.

Un beso grande,


Natalia 

8 jun. 2013

Galletas de Médicos

Aquí estoy otra vez, con nuevas galletitas y crónica social de mi último viaje.

Como ya os conté, hace unas semanas me operaron y todo salió estupendamente. Pero lo mejor es como me trataron todos mis médicos durante el proceso de diagnóstico y durante la intervención en sí. Fueron todos increíblemente amables, y pensé en hacerles unas galletas decoradas como regalo.

Y “é voila”! Dicho y hecho. Encontré la idea en el blog “Experimentos con Azúcar” y preparé dos lotes: uno para la Dra. F (que fue la que me diagnosticó mi problemilla)


y otra para el cirujano, el Dr. J-E.



Esta semana se las llevaré, y espero que les gusten. Y aprovechando que hacía galletas decoradas de agradecimiento a mis médicos, pensé que mi dentista también se merecía unas, que además es muy seguidora del blog y esta semana también tengo visita con ella. Ya os contaré qué me dicen todos!


Y dos líneas para mi última escapada: el fin de semana pasado estuve en Bolonia y desde allí nos cogimos un tren a Venecia, así que pasamos el sábado paseando tranquilamente entre canales venecianos...
 





 y el domingo visitando Bolonia.


Esta son las vistas desde una de las torres de Bolonia a la que subimos…nada más y nada menos que 497 escalones! Por poco me da algo, je, je…


La verdad es que fue un fin de semana estupendo: diferente, con buen tiempo y con una comida estupenda!

Ya tengo mi próximo proyecto en mente…en breve os lo traeré! Un beso muy-muy fuerte, y como hace mucho que no os lo digo….muchas gracias por estar ahí.


Natalia